domingo, 14 de junio de 2009

A la sombra de un león

Esta mañana los árboles del Retiro se guardaban la sombra. A primera hora las nubes les ahorraban el esfuerzo. Ayer las tormentas pactaron con el sol una esperada tregua, o eso nos hicieron creer.

Nos las prometíamos felices. Pasearíamos entre autores, editores, lectores y, por supuesto, libros. Éstos resguardados por toldos y nosotros descuidados del calor.

Éramos reincidentes, así que nuestra segunda visita de este año a la Feria tenía una prevención: la de caer en la tentación. Sobra decir que ha sido imposible. Comprábamos la semana pasada y también hoy.

En realidad llegábamos para ver a Ana Alcolea, amiga escritora zaragozana que acaba de publicar su novela Bajo el león de San Marcos en la editorial Algaida. Le llevábamos nuestro ejemplar, ávidos por tener su dedicatoria en él y también su cariño.

Debimos perdernos el momento en que la megafonía de la Feria anunciaba la presencia del sol. No oímos cuál era su caseta ni su horario. El caso es que se sacudía de repente las nubes y, sin miramientos, se disponía a estampar su firma de tinta bochornosa. Esa tinta que engulle el aire.

Salvia y yo acabábamos persiguiendo un respiro, un refugio a salvo del fuego despedido desde la caseta incendiada. Y lo encontrábamos en compañía de Ana. La sombra fresca que su león proyecta y el regalo de su compañía eran suficientes para olvidar tanto calor.

1 comentario:

aleste dijo...

Dani, Silvia, sois adorables. Sobrevivé a los calores gracias a vuestro abanico alcalaíno y teatral. Cuántos recuerdos y cuánto cariño siempre en vuestra mirada. Un abrazo, Dani, y gracias. Hasta pronto otra vez rodeados de libros. Besicos.
Ana