martes, 3 de agosto de 2010

Cuando llega el amor

Necesita lavarse la cara. Encuentra paz en el agua. Buscada tranquilidad. Sale del aseo procurándose silencio.

¡Shhh!

Sus compañeros del taller de neumáticos siguen a lo suyo. Para ellos no hay novedad. Pero el amor ha irrumpido y golpea con trompetas. Llega una explosión de locura.

Vueltas y vueltas de puerta giratoria y...  ¡shhh!

Instantes de soledad otra vez, que no durará. Entonces sale a la calle y baila con un hombre de hojalata, sobre un coche, con los transeúntes. ¡Se ha enamorado!

¡Shhh!  Recuerda el silencio con una tonada dulce, como una preciosa nana. Camina y se acurruca consigo misma. ¡Pero todo da igual: el amor ha tocado su timbre!

Cajas de música, bailes de musical de Broadway, sombrillas multicolores, coreografías de la felicidad completa.

El momento es otra vez fugaz:  it's nice and quiet, ¡shhh!

Y vuelve una vez más. Entonces danza con una máquina expendedora de periódicos, y con las columnas de una fachada. La ciudad se paraliza con todo dispuesto para ella. Hasta que llega el gran final y, subida a una grúa, vuela hacia lo más alto.

¡Shhh!
Björk. It's oh so quiet

1 comentario:

Gustavo dijo...

Daniel, buena prosa, ritmo. Eres profesional. Un ensamble que concluye con esa cantante única, particular, motivándome, en este fío invierno, a danzar. Saludos y disfruta -aunque sea de manera virtual- de un buen churrasco argentino. Abrazo.