jueves, 14 de octubre de 2010

Paréntesis

Paréntesis bloguero. Tal vez podría llamarse "abierto por vacaciones". Nos marchamos durante un tiempo y lo único que cerramos es la casa. Un par de vueltas de llave y listo. Todo lo demás sigue abierto, aguardando a ser retomado, o arrancado, emprendido, zanjado.

Los teleadictos llamarían a ese aparte practicado en pos del relax  "hacer un kit-kat". Dos corchetes y el vacío entre ambos. Placer vacui. Detener el fluir de las cosas para abrir un espacio donde la corriente se remanse. Cada elemento de los que corren tirados por el flujo debe despojarse de la inercia, abandonarse a su albedrío, perderse un tiempo para encontrar su propia cadencia.

El hilo tenso por el que todo circula se afloja y lo que en éste ocurría puede ahora verse de otro modo. En vacaciones podemos afinar la vista e intentar desentrañar los detalles de todo aquello que no comprendíamos poco antes. Es dedicar tiempo al análisis y recrearse en todo lo cotidiano, pero tomándose un relajado té. O también es posible soltarse de todo ello, abrir la mano y dejar que se nos desprenda de los dedos, de la piel. Contacto nulo. Nada de anteojos ni bifocales. Fuera lentes de aumento. Mirar algo más allá, que lo de más acá seguirá ahí, sin duda, aguardando para más adelante.

Y entre lo de allá y lo de acá, otro espacio: este blog. Recoger un poco de todo y mezclarlo en dosis inexactas, arbitrarias, adulteradas. Un irreal cálculo de distancias, una lupa sobre los días. La vida, siempre por hacerse.

1 comentario:

Gustavo dijo...

"La vida, siempre por hacerse". Es lo que fascina de Ella: la posibilidad de cambio, de barajar y dar de nuevo. Las vacaciones, Daniel, por otra parte, un espacio para revisarnos y crear...mirar diferente y dejarnos sorprender. Saludos.